Adaptado para proteger áreas abiertas. Por ejemplo, en estadios, atrios, auditorios, salones, iglesias, fábricas, museos y depósitos. Cada detector consta de un transmisor, un receptor y una placa de indicador remoto. El transmisor y el receptor por lo general se colocan en el techo o en la parte alta de paredes o columnas. Proporcionan un medio eficaz y discreto para supervisar áreas públicas con fines de protección contra incendios.

